sábado, 24 de noviembre de 2012

Con ritmo de murga y en secreto

Cuento con rimas (segunda parte)



Enero se miraba en las quietas aguas del Limay. El río estaba muy crecido así es que él apenas se asomaba, puntitas de pie y tomadito de la mano de una nube.
Se miraba y pensaba:
- ¿Porqué soy tan bonito y luminoso?
Compadrito y muy creído, se daba besitos de cariño mismamente y aguardaba la llegada de su ahijada, la niña que apadrinara cuando paseaba en bicicleta otro verano de otro año, de hace poquito pero ya hace un tiempo.
Lo recuerda muy bien porque aquel antipático limonero a quien Don Febo despeinara en aquella ocasión, malhumorado y ácido como era, se había enojado mucho pero re mucho con Enero y él también, o sea Febo, el mismote a quien no le gustaba q le hicieran cosquillas, mucho menos debajo del ombligo. Y entonces, la cosa se puso tan fulera que durante tres lunas, fue castigado con la pena del silencio inmóvil. Y eso era un castigo terrible para un duende. Lo peor que le podían hacer.
Durante todo ese tiempo, no podría inventar rimas y mucho menos bailar cumbias. Y en ese lapso, pena penita penosa, tuvo que conformarse con asomar entre las hojas acaloradas del diario de ruta de su ahijada, que ni lerda ni perezosa, se las había ingeniado para que Don Febo, no sólo no se enojara por haber perdido aquel rayito sobre su cuna, sino que cada amanecer, antes que Sol abriera sus ojitos de miel con caramelo extra dulce, colocaba otro rayito más entre las sábanas de futuro azul.

Y entonces su mami decía:
- ¡ Su sonrisa de azúcar tanto ha crecido que ya me asusta el parecido contigo!

Y su papi decía:


- Y esos ojos de miel con caramelo que le dibujaste en la panza, ¡que nadie, nadie se atreva robármelos!-

Y todos, después de tres lunas verdes como aceitunas, preguntaron muy intrigados:

-¿porqué brilla tanto?- insistimos - ¿se cayó del cielo acaso la trajeron desde el País de Brillazón?-

Y Enero, con todo y su pena penita penosa, sonrió con ternura al recordar aquellos días. Y los que siguieron.
Castigado y todo, pudo escribir en sus memorias de 365 vueltas, todos los detalles de cada baile acontecido en ocasión del cumple que te cumple y apaga las velitas con canto bar de su ahijada Sol.
Sus amigos, regresaron poco a poco para contarle disimuladamente los detalles de tan mágico acontecimiento. Febrero con su traje de carnaval, mucho más extraño y maravilloso cada vez y después Marzo, con un guardapolvo blanco, oliendo a sopa de letras y guiso de numeritos. Detrás Abril, tocando el violín y repartiendo pastillas de anís. Y Mayo, engrosando sus caderas, de moños y papeles, en regalos pequeños pero inolvidables y Junio, ¡oportunamente! con apenitas más paquetes, no tantos pero de todos modos bastanTOS ... jeje

No faltaron ni Julio ni Agosto, definitivamente helados y estornudando y a la cola por supuesto Septiembre, que la vez anterior llegó queriendo copiarse de Junio (saco y bufanda el muy revoltoso) y se dijo en el mundillo de las fantasías que las flores ofendidas dejaron de saludarlo hasta pasado Octubre. Y ¡uy! Octubre que aún no olvidaba que olvidaron invitarlo al primer baile. De todos modos, había pasado la tristeza y esta vez, de la mano de Noviembre a quien siempre le gusta anticipar las despedidas, trajo flores de nomeolvides, gotitas benditas y tal vez, andaba preparando, elefantitos de tela perfumados.
Y el último, protestando por tanta cola en los superfantásticos (supermercados muy de moda en el país de los duendes) fue Diciembre, a quien le costó mas trabajo que nunca entrar porque nuevamente cargaba una pileta. Pero – y este es un secreto retrasado- ni redonda ni graciosa sino cuadrada y muy espaciosa para que se refresque la archifamosa muchachita y también todos sus muchos pero tantos primos y amigos.

Enero, calladito y aplicado, con la prohibición de moverse o emitir sonido alguno, ni de cumbia ni de salsa ni de comparsa, terminó de imaginar y recordar y le mandó un mensaje de texto a su primo el duende de los años pares, y le dijo:

- toca aquella melodía Sam,
con ritmo de murga y no, no
le digas nada al viento. Es un
secreto, entre la niña y y yo
En cada rincón del Mundo de los Niños, comenzó a oírse, despacio pero cada vez con mas ritmo e ilusión, una canción cuya rima, depende del día y de la ocasión, porque Sol es ahora una niña que día con día, aprende palabras nuevas, suspira respira camina corre e incluso si la dejan, vuela.

“ Yo ahora voy alborotando por la vida…larilarira
Que nunca derecho pero ni tan torcido… ido ido
De aquí para allá pero a veces me deslizo Comedida…liralira
Y el primo Par recuerda algunos líos secretos … retos retos
Y yo me tapo la nariz y me guardo otros mas traviesos de esos esos
Mis caritas son más monas y tanto de luminosas osas osas

Y reparten emociones q huelen a sandías…todo los días..
Mi mamá aun aguanta si estoy mañosa…osososa
Porque papá sigue y sigue jugando conmigo…igo igo
y por supuesto aún nos reímos pero ya no me da cosa! osososa

Mi casa es la misma pero mas vistosa osa osa
mi Mamá fabrica sueños vestida de novia..¡oia oia!
y mi papá aun reparte cascabeles y además
dibuja aros de humo con forma de sortija de bodas..odas odas.

Y yo esteee….de noche ya no jorobo…jorojojobo
Ahora, lo hago también de día pero en dosis de buscapina …ina ina
Luna lunera que sonries de cualquier manera…era era
soplaré… ¿les gusta sentadita? mi tres velitas…piripipitas
y les diré nada nada...ahora lengua completa… perepepeta
y un sonrisol … con gusto a mentol….lorololol
que por ser mis papis yo los quiero tanto ..pero tanto re tanto
que mi corazón ahora REluce brillante…a cada instante
como el bello nombre que me regalaron...aron aron aron

Fui Sol en el cielo cuando era semilla milla milla milla
Y soy ahora muchisisimo mas Sol …sorososol
en el corazón de mis papis..is is is…achis!

Y el verano se cambió las pantuflas de alegría por ojotas para ciempiés y una túnica transparente de ilusiones que huelen a jazmines. Y Don Febo, aunque puso en penitencia a Enero por hacerle cosquillas, en el fondo nada lejos, sabe que sino fuera por Enero, el rayito caído y los acordes del primo Par, olvidaría bailar a la hora de la puesta, es decir de su siesta. Y en lugar de eso, ahora no solo sabe bailar cumbia sino que es el director de una murga pero…shhhh…no digan nada. ¡Es un secreto!

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